13 de febrero de 2013

Presentar un cachorro a un perro adulto "¡Saluda a tu nuevo hermanito!" La llegada a casa de un nuevo cachorro es un acontecimiento especial y excitante para toda la familia…¡menos probablemente para tu perro, que hasta ahora era el rey de la casa! No importa lo sociable y bueno que sea, tu perro sigue siendo un perro, y por lo tanto es territorial, es un miembro de una manada y conoce cuál es su lugar dentro de esa manada. La llegada de una preciosa bola de pelo a su territorio podría desencadenar todo tipo de reacciones negativas. Celos, porque el recién llegado atrae de repente toda la atención, porque el cachorro come primero, o porque se le dan más premios. Agresión, porque el perro adulto siente que su posición jerárquica se está viendo amenazada. O simplemente mal humor, porque un irritante jovencito se empeña en estar encima de él a todas horas. Sin embargo, con un poco de planificación, psicología y consideración, puedes hacer que el proceso de adaptación sea relativamente tranquilo, y sentar las bases para conseguir la relación de amistad que toda familia con dos perros desea. Paso 1: prepara la casa Antes de que el cachorro llegue a casa, si el espacio te lo permite, prepara una habitación aparte (por ejemplo el cuarto de la plancha) con juguetes, una cama, un bol para el agua y otro para la comida, para que pase en ella los primeros días. Y no te preocupes, será sólo una medida temporal. Si es posible lleva una manta (o un juguete) al criador o a la tienda de mascotas, para que se impregne del olor de tu nuevo cachorro. Después, llévala a casa y déjala allí para que tu perro se vaya familiarizando con él. Así, cuando por fin se conozcan, su olor ya no será completamente nuevo, y por tanto no le resultará tan amenazador. Paso 2: deja que se conozcan Intenta que los perros se vean un par de veces antes de llevar al cachorro a casa. Los criadores no suelen poner pegar cuando los propietarios llevan a su perro adulto al criadero para que juegue un poco con el nuevo cachorro. La clave para que el primer contacto sea un éxito es que tenga lugar en "territorio neutral". Los perros protegen su territorio, por lo que es esencial que el primer encuentro se lleve a cabo en un lugar que no les sea familiar, para que ninguno de los perros se sienta dominante ni dominado. Un parque o un espacio abierto (preferiblemente un sitio donde nunca hayas llevado a tu perro) son perfectos. Mantenlos con la correa puesta, y haz que un miembro de la familia los lleve por separado hasta el lugar donde os hayáis reunido, dejándoles que se olfateen tranquilamente y se vayan conociendo. Y desde luego, este no es el momento más adecuado para montar un follón ni para echar una reprimenda o castigar a tu perro adulto. Si empiezan a jugar y se caen bien, ¡estupendo!. Si comienzan a gruñir o a intentar morderse, interviene con suavidad e intenta calmarles dándoles a los dos algún premio. Esto hará que se olviden de la agresión y les ayudará a asociar la presencia del otro con "algo bueno". Si no se llevan bien desde el principio, no te preocupes, simplemente tendrás que darles un poco más de tiempo para que confíen el uno en el otro y se respeten. Paso 3: dales suficiente espacio en casa Cuando el nuevo cachorro llegue a casa, es esencial que ambos tengan no sólo espacios físicos separados, sino también un "espacio emocional" para desarrollar sus propias relaciones. Durante las dos primeras semanas aliméntalos de forma separada (para evitar cualquier problema de dominancia relacionado con el alimento) y coloca una barrera de las que se usan para los bebés en la puerta del cuarto donde se encuentre el cachorro. Esto permitirá que se vaya acostumbrando a los sonidos, los olores y las vistas de su nuevo hogar, y al mismo tiempo dejará que su olor pase al otro lado de la puerta. Tu perro adulto podrá ver al cachorro y acercarse si lo desea, pero la existencia de una barrera física hará que el cachorro permanezca en un área segura, y al mismo tiempo tu perro no verá su espacio invadido de repente por un recién llegado. Existe la posibilidad de que se desate alguna pelea ocasional. Por eso, durante los primeros días, es importante estar muy atento a los perros, vigilar su comportamiento y atajar cualquier problema desde el principio. Pero al mismo tiempo es esencial darles tiempo para que estén juntos y puedan establecer quién va a ser el "perro alfa", algo que ocurrirá de forma rápida y natural. Recuerda, su sentido de pertenencia a la manada no se basa en una lucha competitiva por la dominancia, sino en el establecimiento de un status quo sin el cual se sentirían muy incómodos. Paso 4: trátalos por igual Aunque seas el líder de la manada, decidir cuál va de ser el "perro dominante" no es responsabilidad tuya. Debes mantenerte imparcial y ser equitativo con ambos. Darles el mismo cariño y dedicarles las mismas atenciones, premiarles de forma similar, tratarles igual y mantener la misma disciplina si se pasan de la raya. Y, en cuanto sea posible, darles de comer al mismo tiempo. De esta forma evitarás posibles celos y resentimientos. Un precioso cachorro gusta a todo el mundo, y montar un follón con todo lo que tenga que ver con él forma parte de la satisfacción de tenerle como nuevo miembro de la familia. Pero animando a tu familia y amigos a que sigan haciendo el mismo caso que antes a tu perro adulto, tendrás más probabilidades de conseguir que la manada que se está constituyendo esté bien socializada y de que sus miembros se comporten correctamente. Para conseguir una respuesta positiva por parte de ambos perros es imprescindible que no haya ningún trato preferente y que el cariño se reparta por igual. ¡Y esa es la receta para conseguir una feliz familia con dos perros!


Presentar un cachorro a un perro adulto

"¡Saluda a tu nuevo hermanito!"
La llegada a casa de un nuevo cachorro es un acontecimiento especial y excitante para toda la familia…¡menos probablemente para tu perro, que hasta ahora era el rey de la casa!
No importa lo sociable y bueno que sea, tu perro sigue siendo un perro, y por lo tanto es territorial, es un miembro de una manada y conoce cuál es su lugar dentro de esa manada. La llegada de una preciosa bola de pelo a su territorio podría desencadenar todo tipo de reacciones negativas. Celos, porque el recién llegado atrae de repente toda la atención, porque el cachorro come primero, o porque se le dan más premios. Agresión, porque el perro adulto siente que su posición jerárquica se está viendo amenazada. O simplemente mal humor, porque un irritante jovencito se empeña en estar encima de él a todas horas.
Sin embargo, con un poco de planificación, psicología y consideración, puedes hacer que el proceso de adaptación sea relativamente tranquilo, y sentar las bases para conseguir la relación de amistad que toda familia con dos perros desea.
Paso 1: prepara la casa
Antes de que el cachorro llegue a casa, si el espacio te lo permite, prepara una habitación aparte (por ejemplo el cuarto de la plancha) con juguetes, una cama, un bol para el agua y otro para la comida, para que pase en ella los primeros días. Y no te preocupes, será sólo una medida temporal.
Si es posible lleva una manta (o un juguete) al criador o a la tienda de mascotas, para que se impregne del olor de tu nuevo cachorro. Después, llévala a casa y déjala allí para que tu perro se vaya familiarizando con él. Así, cuando por fin se conozcan, su olor ya no será completamente nuevo, y por tanto no le resultará tan amenazador.
Paso 2: deja que se conozcan
Intenta que los perros se vean un par de veces antes de llevar al cachorro a casa. Los criadores no suelen poner pegar cuando los propietarios llevan a su perro adulto al criadero para que juegue un poco con el nuevo cachorro. La clave para que el primer contacto sea un éxito es que tenga lugar en "territorio neutral".
Los perros protegen su territorio, por lo que es esencial que el primer encuentro se lleve a cabo en un lugar que no les sea familiar, para que ninguno de los perros se sienta dominante ni dominado. Un parque o un espacio abierto (preferiblemente un sitio donde nunca hayas llevado a tu perro) son perfectos. Mantenlos con la correa puesta, y haz que un miembro de la familia los lleve por separado hasta el lugar donde os hayáis reunido, dejándoles que se olfateen tranquilamente y se vayan conociendo. Y desde luego, este no es el momento más adecuado para montar un follón ni para echar una reprimenda o castigar a tu perro adulto.
Si empiezan a jugar y se caen bien, ¡estupendo!. Si comienzan a gruñir o a intentar morderse, interviene con suavidad e intenta calmarles dándoles a los dos algún premio. Esto hará que se olviden de la agresión y les ayudará a asociar la presencia del otro con "algo bueno". Si no se llevan bien desde el principio, no te preocupes, simplemente tendrás que darles un poco más de tiempo para que confíen el uno en el otro y se respeten.
Paso 3: dales suficiente espacio en casa
Cuando el nuevo cachorro llegue a casa, es esencial que ambos tengan no sólo espacios físicos separados, sino también un "espacio emocional" para desarrollar sus propias relaciones. Durante las dos primeras semanas aliméntalos de forma separada (para evitar cualquier problema de dominancia relacionado con el alimento) y coloca una barrera de las que se usan para los bebés en la puerta del cuarto donde se encuentre el cachorro. Esto permitirá que se vaya acostumbrando a los sonidos, los olores y las vistas de su nuevo hogar, y al mismo tiempo dejará que su olor pase al otro lado de la puerta. Tu perro adulto podrá ver al cachorro y acercarse si lo desea, pero la existencia de una barrera física hará que el cachorro permanezca en un área segura, y al mismo tiempo tu perro no verá su espacio invadido de repente por un recién llegado.
Existe la posibilidad de que se desate alguna pelea ocasional. Por eso, durante los primeros días, es importante estar muy atento a los perros, vigilar su comportamiento y atajar cualquier problema desde el principio. Pero al mismo tiempo es esencial darles tiempo para que estén juntos y puedan establecer quién va a ser el "perro alfa", algo que ocurrirá de forma rápida y natural. Recuerda, su sentido de pertenencia a la manada no se basa en una lucha competitiva por la dominancia, sino en el establecimiento de un status quo sin el cual se sentirían muy incómodos.
Paso 4: trátalos por igual
Aunque seas el líder de la manada, decidir cuál va de ser el "perro dominante" no es responsabilidad tuya. Debes mantenerte imparcial y ser equitativo con ambos. Darles el mismo cariño y dedicarles las mismas atenciones, premiarles de forma similar, tratarles igual y mantener la misma disciplina si se pasan de la raya. Y, en cuanto sea posible, darles de comer al mismo tiempo. De esta forma evitarás posibles celos y resentimientos.
Un precioso cachorro gusta a todo el mundo, y montar un follón con todo lo que tenga que ver con él forma parte de la satisfacción de tenerle como nuevo miembro de la familia. Pero animando a tu familia y amigos a que sigan haciendo el mismo caso que antes a tu perro adulto, tendrás más probabilidades de conseguir que la manada que se está constituyendo esté bien socializada y de que sus miembros se comporten correctamente. Para conseguir una respuesta positiva por parte de ambos perros es imprescindible que no haya ningún trato preferente y que el cariño se reparta por igual.
¡Y esa es la receta para conseguir una feliz familia con dos perros!

5 comentarios:

  1. Disculpe, y me podria recomendar que hacer: Pasa que mi perro adulto quiere montar a la nueva cachorra y ella solo tiene 3 meses.

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  2. Buenas tardes, tenemos un labrador TOBY de dos años y hasta ahora a sido la mar de feliz tiene un osito de peluche y le gustar sentarse encima de nosotros con su osito si estamos en la cocina va a buscarnos para q nos sentemos y así pueda tumbarse encima de nosotros y ahora en invierno no se baja del sofá cosa q a nosotros nos encanta verlo dormidito en el sofá,pero acabamos de adoptar a un cachorrito de tres meses y ahora vemos a nuestro TOBY muy triste ya no coje su osito para buscarnos y q nos sentemos para q este encima de nosotros y al sofá tampoco se sube está en el suelo del comedor y no en el salón como siempre lo veo muy triste y no sabemos qué hacer no sé si volverá a ser nuestro toby de siempre con su osito su sofá,y no se q hacer debo devolver al cachorrito que tengo que hacer por favor ayudarme, tampoco queremos devolver al cachorrito ya q nos da mucha pena gracias por ayudarnos

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  3. Hola tengo una perra american Bully de 1 año y medio y trajimos una.perrita de 2 meses q es muy pequeñita y no se como presentársela a la american bully, tengo miedo q lastime
    a la pequeñita

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  4. Hola tengo una perra american Bully de 1 año y medio y trajimos una.perrita de 2 meses q es muy pequeñita y no se como presentársela a la american bully, tengo miedo q lastime
    a la pequeñita

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  5. Hola tengo una perra de 6 años y acabó de traer una cachorrita de 45 dias. Mi perra la ignora y cuando la cachorrita le quiere lamer la cara, la perra le tira el tarasco. Tengo miedo que me la lastime. Que puedo hacer?

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